Esta es la historia de la muerte de Pinky, una perrita pekinés que vivía con su dueña en calle Crespo al 400, pero como ella trabaja la mayor parte del día, estaba casi siempre con Delia, una vecina.  Esta vecina que es precisamente mi abuela,  tiene 78 años y  ayer 01/03 tuvo que pasar por uno de los momentos más difíciles, el de perder injustamente a una amiga.

Y por qué digo injusta, porque aunque lo niegue dr., sr. … no sé qué calificativo se merece, ayer con su auto y delante de los ojos de varias personas que se encontraban a la tardecita sentados frente a sus casas tomando unos mates, le pasó por arriba, sí, le tiró su auto arriba a Pinky.

Sabemos que los perros no tienen que estar en la calle, pero ud sr.  la vio, le pegó el volantazo a su auto y la pisó. Por suerte en ese momento mi abuela había entrado a la casa a buscar algo para acompañar los mates y no tuvo que ver lo que vimos nosotros, a una indefensa perrita dando vueltas debajo de su auto.

Al prinicipio nos pusimos contentos porque salió caminando aunque quejándose un poco… pensábamos que solo era un golpe, pero luego con el correr de los minutos su vida se fue apagando lentamente… Apenas pudimos avisarle a su dueño, este la recogió y la llevó hasta su casa, donde finalmente murió… aún tenemos la imagen de sus ojitos PIDIÉNDONOS AYUDA… QUÉ PODÍAMOS HACER, QUÉ IMPOTENCIA, SI ESTABA REVENTADA POR DENTRO!!!.

Lo más paradójico es que vimos cuando salió de su casa, porque vive a media cuadra del hecho, subió a su propio  perro en su falda… y a media cuadra pisó a Pinky, ni siquiera paró a ver qué  había pasado con ella.. no creo que no se haya dado cuenta que le pasó por arriba no?

Los vecinos están indignados por el accionar de esta persona, y van a efectuar la denuncia correspondiente, porque ningún ser vivo merece ser tratado de esa forma…

Hoy abuelita ya no tenés quien te acompañe a hacer los mandados, o quien te espere para que le pongas un sillón y juntas puedan estar afuera en las tardes de verano, pero quedate tranquila que desde donde esté Pinky te ayudará a soportar este mal momento…porque le diste todo el amor y atención que una persona le puede dar a un ser tan especial como es una mascota. Auqnue no era tuya, todos sabemos que con vos compartió la mayor parte de su vida… Y recordala por favor, con su mirada tierna, con su carácter tan dócil, porque a los amigos nunca se los pierde…y ayudame también a explicarle a Vale que ya no la va a encontrar cuando vayamos a visitarte y quiera jugar con ella.. Esta es la parte más triste que me toca ahora, que entienda con sus poquitos años que ya no está…si hasta ese momento estuvieron jugando juntas, si todo era alegría…lamentablemente tendré que explicarle que muchas veces las personas no actuamos respetando la vida, y que en este caso le tocó a Pinky ser la víctima…

Sólo le pido a Dios que ayude a mi abuela a sobrellevar este momento, ya que a su edad no es justo que tenga que pasar por este sufrimiento…y que se haga justicia con todos los animales que sufren por el accionar del hombre, sea cual fuese su posición social, título profesional, etc.

Lorena Morlacchi