La utilización de la pirotecnia pone en serio riesgo a las mascotas, principalmente a los perros y gatos que son hipersensibles al sonido de los fuegos de artificio. Con el uso de la pirotecnia muchas mascotas reaccionan con gran nerviosismo, rompiendo objetos de las viviendas en su afán de resguardarse de los fuertes ruidos.

Los veterinarios advierten que si bien todos los animales son sensibles a los ruidos fuertes, los perros son los más afectados debido a su delicado sistema auditivo, cuatro veces más potente que el del ser humano.

Por eso, se recomienda colocar a los perros un collar o un simple trozo de tela alrededor de su cuello, con una identificación que lleve nombre, dirección y teléfono de su dueño durante los días anteriores y posteriores a los festejos.

También si los animales quedan solos en la casa es aconsejable dejarlos en una habitación sin superficies vidriadas o con las persianas bajas, con agua, la puerta cerrada y dentro de lo posible con música a un volumen que disimule las explosiones.

En el caso de utilizar sedantes con los animales, se aconseja consultar con un veterinario la medicación y dosificación correspondientes.

Asimismo, si durante la celebración de las fiestas la mascota la pasa en una casa con gente hay que permitirle al animal que se esconda debajo de algún mueble o lugar donde se sienta seguro para evitar un sufrimiento aún mayor.